Nuestras reinas son de razas Apis mellifera ligústica (italiana), fecundadas
de forma natural en la región sudeste de la provincia de Bs. As, Oriente.
Se
realiza mejoramiento genético en las colmenas madres progenitoras bajo tres
parámetros de selección:
Comportamiento higiénico: para luchar contra las enfermedades de la cría.
Comportamiento defensivo: para trabajar con una abeja más dócil y disminuir
los problemas que acarrean al dueño del campo y la zona.
Prolificidad: como parámetro objetivo que redunda en una mayor
productividad.
También se le da mucha importancia a la selección natural (enunciada por
Charles Darwin), dado que la selección dirigida hacia caracteres deseables,
muchas veces va en desmedro de otros caracteres que desconocemos.
La
adaptabilidad al ambiente y una fecundación natural en el sudeste de Bs. As.
es algo que para nosotros tiene un gran valor.
La
genética tiene que ir acompañada con un buen control de calidad, realizada
en el momento de la captura o enjaulado de las reinas. Allí se evalúa el
patrón de postura y su cría ; defectos anatómicos en alas, patas, tórax y
abdomen; como así también el tamaño de la misma.
Sanitariamente se realiza un estricto control de varroa, loque americana y
nosemosis.
Finalmente las reinas son marcadas con el color del año y embaladas en
jaulas Bentton de madera junto con 7 u 8 abejas nodrizas.
Las
colmenas productoras de celdas están montadas mediante el sistema doolitle,
brindando la capacidad de producir celdas en forma diaria y permanente desde
el mes de octubre hasta el mes de marzo.
La
genética trabajada lo aportan las colmenas progenitoras, las que brindan las
larvas para la multiplicación. Las características se explica en la parte de
reinas fecundadas.
Las
colmenas del criadero están bajo un estricto control sanitario y
poblacional; ya que producen en un constante estrés que puede acarrear el
colapso de la misma.
De
esta manera se garantiza la calidad genética por un lado y un buen
desarrollo de la celda por el otro. Una buena forma de controlar esto último
es asegurar el llenado de la cúpula con jalea real al 5º día de la
transferencia y, por otro lado, también el tamaño de la celda al finalizar
el período.
Finalmente se
realiza un control de calidad, antes de la entrega, donde se revisa una por
una para eliminar las indeseables.